viernes, 11 de febrero de 2011

Triste Abril.

** Este fue un momento duro de la familia el cual papa enfrentó como lo que es, un guerrero. El tiempo ha pasado y algunos de los que hicieron tanto mal aun visten uniforme. La vida sabrá dar cuenta de sus actos. Jaime G. Albuja M


Por: JAIME G. ALBUJA B.

En la vida vocacional de los guerreros, los tiempos y las circunstancias están llenos de eventos, y estos tienen nombres , espacios de vida y apellidos, de allí que, en todas las ocasiones se deben contar los escenarios institucionales con todos los detalles, cuando estos tienen que ver con lo más tradicional de sus entregas, de su formación o de sus actos heroicos, y claro, quienes deben hacerlo , tienen que ser los propios actores o aquellos que hayan tenido una participación como relatores de uniforme , y es que la memoria del corazón requiere de esta puntualización, por que los matices propios de la vida militar no se los puede encargar a quienes no tiene esta condición de uniformados o ex uniformados , lo que si se debe cuidar, con esmero, honor y rectitud, es no dejar detalles encubiertos o peor aún , actuar con complicidad en citas que tienen diversas lecturas según sus actores.

De esta premisa básica, se hará necesario no citar en lo posible, nombres sin estar seguros de su intención, por ser en extremo atentatorio contra el buen nombre de familias o de hombres, que nada tienen que ver con la actitud o lectura de la persona que escribe.

Mi deber por ser parte de los hombres de uniforme, me obliga a ser en la medida de las cosas, prudente, serio y sobre todo justo, para que no aparezca lo que se cita, como fruto de una venganza, una tara fruto de dolores extremos, o resultado de coyunturas temporales, ni lo uno ni lo otro, ni nada, tal vez el único propósito, es dejar lecciones para las generaciones actuales y futuras que escogen con libertad la carrera de las armas, en el mejor de los casos, recuerdos de mis vivencias para el acerbo de recuerdos para mis hijos, para que se conozcan hechos que jamás deben volver a repetirse.

A MANERA DE ANTECEDENTES

La Fuerza Naval, siendo parte de las Fuerzas Armadas Ecuatorianas, tenia, y sigue teniendo memoria del corazón ,por que cuida como nadie el no olvidarse de sus ritos, de sus costumbres, de su argot, de sus tradiciones, de sus valores y de sus gestas heroicas , todas ellas cuajadas de virilidad en cada uno de sus hombres, sin embargo de aquello, en alguna época y por muy poco tiempo se dejo de utilizar el “mi” para dirigirse a la jerarquía superior, para suplantarlo por el de “señor” al estilo de las fuerzas armadas de los EEUU de Norteamérica, esta trivialidad sin peso disciplinario alguno, fue considerado por algunos tradicionalistas como causa de la falta de espíritu militar , o de espíritu guerrero al interior de la fuerza naval, por lo tanto se hacía necesario y con urgencia ,reimplantar los ritos anteriores, y la mejor manera de hacerlo , era iniciando una reingeniería en el templo de formación de los hombres de mar, que mejor templo que la Escuela Superior Naval acantonada en las orillas del Guayas y al pie del puente de la Unidad Nacional.

Se vivía en Abril de ese año ,el fin de la semana santa, semana de recordación religiosa, que nos ponía en contacto con recuerdos religiosos , en donde el Jesús, cuyo camino deberíamos seguir para volver al seno de nuestro creador, vivió el cómo? es de frágil la naturaleza humana, y por saber y ver estos detalles en el monte de los olivos, sudo sangre mezclada con sus lagrimas, el vivió en pocos días y en pocas horas, un domingo de ramos de aclamación al ungido, al jueves del escarnio y al viernes de la crucifixión , los mismos actores, el Domingo levantaban el hosanna, el viernes la Cruz, el domingo la alegría desbordaba los caminos, el espíritu se multiplicaba en todas las edades, el viernes se escupía con ira, confundiéndose la ignorancia con el insulto procaz, con seguridad, casi todos aquellos , deben haber sido, las mismas mujeres y los mismos hombres.

Los guardiamarinas, la mayoría de ellos, en sus vacaciones asistieron, vivieron o compartieron esos ritos y esos tiempos en unión de sus familias, y aquí creo que con seguridad todos los padres de esos varones respiraban con vanidad el blanco uniforme de sus adorados hijos. Nadie podía imaginarse que la semana santa se refrendaría en la Escuela naval a partir del martes 13, martes que en el imaginario popular se llena de males según el agüero.

MARTES 13 DE ABRIL DE 1982

En la Escuela Naval hasta la hora del rancho* los horarios se cumplían con lo establecido , el almuerzo ocurre entre las 13:00 y Las 13:50 , pero esta normalidad se rompe minutos más tarde, con una disposición gritada por el oficial de turno, que no es nueva en los ambientes militares, que se ha dado muchas veces y que seguramente a lo mejor se siguen repitiendo , “ armarse para instrucción”, desde luego que esta orden no está en los horarios militares , ni estaba en la distribución del tiempo de la escuela Naval, lo que se estila es más bien, tomar un pequeño descanso para el aseo personal y luego tipo 14:30 ir a clases al interior de las aulas, esto es lo normal, esto estaba en los horarios de la escuela , esto está en conocimiento de todos los que manejan estamentos de formación, esto saben hasta los idiotas, que no se puede realizar esfuerzos físicos o jugar football o cualquier deporte inmediatamente después del almuerzo, inclusive el clima en la ciudad de Guayaquil a esta hora no es el más apropiado , humedad extrema, altas temperaturas, y otros detalles que sin duda hubieran hecho desistir de cumplir esta orden a cualquier instructor medianamente experimentado e instruido, pero lamentablemente y en asociación de circunstancias que se dan en acontecimientos dolorosos, el instructor del cuento era nada mas, ni nada menos , un oficial que venía haciendo un curso de comandos en la hermana República de México, debe haber aprobado con meritos o con menciones ,o a lo mejor solo aprobó con las justas para satisfacer la justificación de su beca.

De todas maneras, las órdenes militares se cumplen ,y en los institutos militares de formación, esto no tiene discusión, se cumple porque se cumple, además los cadetes o guardiamarinas no tienen porque saber si es o no es lo que conviene, mi teniente influenciado , por conversaciones que se dan en las reuniones de oficiales, o a lo mejor el Director de la escuela y su plana mayor manifestó que era necesario tomar rumbos nuevos en la formación castrense, porque había exceso de faltas disciplinarias, pensaban que se estaba llegando a la formación conventual , y esto no es lo que debe darse, en un templo en donde la virilidad y las entregas tienen una suerte de presentación entre los hombres de guerra.

Con las impartición de las ordenes militares, el trote se inicia, doscientos dieciséis varones cruzan la prevención de la Escuela Naval, la guardia de turno rinde los honores con saludo castrense al grupo militar, las miradas altivas, los fusiles con las trompetillas apuntando hacia el cielo, los pulmones hinchados, los brazos tensos, los espíritus en los niveles más altos, lo normal era trotar, si , el trote es una de las formas de preparar el estado físico de las personas, las fraguas militares tienen que someterse a temperaturas elevadas , claro , esto no es un colegio de monjas, si, de acuerdo , pero se debe prever que el trote se haga, en donde la brisa exista, aunque sea poco, que exista el oxigeno aunque no exista sombra, pero la vanidad es en los humanos un pecado capital o más bien, un capital no tan humano.

Me atrevo a pensar que esta decisión de la ruta en el trote, era porque alguien quería exhibirse, exhibición del hombre uniformado ante su contralmirante que fungía como su Director, hacer gala de sus geometrías ante sus subalternos, mostrarse ante todos, que le regresen a ver, que vean su pinta, su civismo, su virilidad, pero lo que no mostraba y estaba en abundancia, era su estupidez. Los que miraban el grupo de blanco uniforme era gente del pueblo, muchos de ellos van somnolientos en los viejos buses, a otros ya les venció el sueno, pero todos ellos siguen con miradas de orgullo al grupo de soldados, que se enfrentan con el esfuerzo y el riguroso clima. Los conductores de cientos de carros en la pesada columna que va paralela a la ruta del trote ,ve con fastidio el pesado tránsito antes del peaje , la fila no avanza con la velocidad que quisieran, en este escenario se mezclaba el sopor y la indiferencia, por el lado de los guardiamarinas en cambio, solo se mostraba valor y virtudes, juventud que soñaba en el día de su graduación de oficiales, regresar a sus hogares con el uniforme blanco, blanca su alma y llenas sus neuronas de códigos de honor. Entre todos nadie se destacaba, todos eran del Ecuador sus varones, muchos de ellos excelentes deportistas en sus ciudades y provincias , basquetbolistas, futbolistas, expertos en varias disciplinas, inclusive paracaidistas, esta selección natural y humana, se agrandaba ante el castigo infamante y torpe, que se les imponía .

Castigo que se le imponía por orden del Director de la Escuela, el origen tal vez fue una falta leve, o ni siquiera existió tal falta, en muchas ocasiones las taras de los hogares o taras colegiales aparecen en reflejos fugaces de vanidades exclusivamente humanas , el ejecutor del castigo, no se sabe si estuvo de guardia, no se sabe si era el oficial de semana, o solamente era el que estaba pronto para el mejor adulo, siempre existe gente que intentan toda su vida borrar sus deméritos, pero el trote seguía, la ruta del calvario se estaba marcando, no con tres caídas, sino con cientos de caídos, hace dos mil años se levantaban las cruces a lo largo de polvorientos caminos, la intención era demostrar la presencia severa y el poder de un imperio, esa tarde en cambio, todos los caídos quedaban en el negro asfalto, camino escogido por la prepotencia de un solo individuo, que nunca tuvo poder en su mente, raciocinio en sus genes, y valor para enfrentar el peligro, el trote seguía, se marcaban los metros con la estatura que tenían los hombres, nadie reparaba en ellos, la estupidez no se detenía, pero si hablaba el instructor del cuento, gritaba con torpeza a los mareadores que se iban quedando, cuando esos desmayados fueron los que se salvaron , los otros, los que seguían trotando, simplemente lo hacían porque el corazón sigue latiendo, pero el cerebro iba perdiendo nociones de espacio, clima y de tiempo , los últimos metros hacia la prevención, deben haberse visto como un oasis o como un espejismo , les importo un comino la meta, porque la racionalidad se pierde cuando el cerebro no recibe oxigeno, y claro la ruta la puso el destino, estaba cuajada de monóxido de carbono, imaginémonos en este punto a miles de judíos con esta forma de apagar sus vidas con este método químico, pero el trote seguía, los que iban quedando en las filas estaban perdiendo el aliento, perdiendo la conciencia y perdiendo la vida, los cientos de carros prendidos se fueron convirtiendo en testigos de hierro de esta ruta dolorosa y fúnebre, el trote seguía, y al pasar de vuelta a la prevención lejana, un homenaje de virilidad cayó en la cadena, el saludo final de un héroe de uniforme blanco, al guardiamarina de apellido Noboa, le mato una boa, un héroe al que le quitaron la vida los propios amigos, los que le guiaban, los que le formaban, los que debían aconsejarle, los que le cuidaban, que ironías que tiene la vida, el líder del grupo, se convirtió en verdugo, solamente ese instante se supo el final del drama, a recoger los caídos, donde están los dispersos, nadie todavía entendía la magnitud del desastre, decenas de cuadros médicos con síntomas diversos, no había enfermeros, no había doctores , la estupidez duraba, estaban en recreo, el buitre se puso finalmente el uniforme de su depredadora especie para con sus subalternos, y el de mansa paloma con sus superiores.

El grito de llamen al médico, que venga el enfermero, era el único sonido de ese mar agitado por la incertidumbre, así deben ser los grandes desastres, ocurren en segundos y nadie entiende nada, todos quieren hacer algo y ninguno puede nada, pero luego de minutos cuando se pidió transporte , no había ambulancia, llévenles al policlínico naval sugirió alguien del mando, pero eran muchos , eran decenas, y el espacio es muy reducido, la distancia grande, al hospital territorial militar había dicho otro, que sean los más graves, la gravedad la clasificaba el oficial de guardia, el de inteligencia, el que nunca falta, el de las ideas el que tiene que obtener toda la información en contra y a favor del jefe de escuadra, sálvese quien pueda, primero los ancianos, después niños y mujeres, el barco se hunde, salvemos al jefe, el es el Nemo del Nautilus nuevo, el no sabe nada , el no dijo nada, los culpables fueron……… Eureka, latas de conservas dadas como almuerzo, por eso es que todos están envenenados, así llega el muerto , así llegan los que si llegaron, también así llegan los que no llegaron, están envenenados por latas de conservas, se anotan en los partes, en las historias clínicas, así se entregaban a blancos marinos , esta es la figura monumental de la estupidez humana, engañar al médico para que la cura se inicie distinta, que irresponsables, que torpeza antihumana, por salvar al jefe, el adulo es cómplice de un hecho criminal , y esto se mantiene por más de 36 horas de un vía crucis marino, de todos los caídos ,a los tres más graves les dejan en el hospital de IESS, el doctor Alberto Nuques Jefe del Departamento Neurológico del IESS, se encarga del cuadro de estos pacientes, diez y ocho horas más tarde, aquí queda el texto de su parte médico.

“El 14 de Abril de 1982, a las 10h30 fui llamado a la unidad de cuidados intermedios de Neurología para atender tres guardiamarinas , los señores Albuja, Rivadeneira y Lasso, dieciocho horas antes habían almorzado normalmente y, por lo expresado por sus superiores, habían sido sometidos a uno de los programas de ejercicios habituales. Dos horas más tarde, ellos y varios de sus compañeros, presentaron debilidad, vómitos y signos compatibles con hipotensión arterial. Uno de ellos falleció con debilidad muscular y cianosis. Los pacientes a que se refiere este informe fueron traídos al Hospital Regional del I.E.S.S. donde se los hallo a sus ingresos muy excitados, con vómitos profusos y con pupilas dilatadas y poco reactivas.

Al momento de examinarlos ellos tenían severa depresión del nivel de alerta (pero se había usado gluconato calcio, difenilhivantoina y diazepan, por vía parenteral. Los pacientes tenían la mirada fija y el fenómeno de ojos de muñeca estaba ausente; las pupilas estaban dilatadas moderadamente y eran reactivas a la luz. Uvula y velo del paladar, normales .No se hallo rigidez de nuca. Los pulsos carotideos eran palpables. No tenían rigidez de nuca. Los miembros de los tres pacientes tenían los reflejos osteodinosos presentes y los movimientos estaban notablemente disminuidos en las cuatro extremidades. Los tres pacientes tenían colocados tubos endotraqueales y, al parecer, respiraban espontáneamente. Exámenes incluían electrolitos y gasometría arterial, que no mostraban otra alteracin que una hipokalamia variable ( 2.8 a 3.5). Estos exámenes habían sido practicados y ligera hipocemia (72 p O2).

Por emergencia y los pacientes habían sido intubados, recibían oxigeno y soluciones de glucosa con potasio.

Se inicio una investigación sobre casos similares en la comunidad y sobre la ingestión de alimentos enlatados y sobre las condiciones en que se desenvolvían al momento de afectarse. Un diagnostico presuntivo, sobre la de la grave afectación de musculatura extrínseca de los ojos, incapacidad de los movimientos de los miembros y los trastornos respiratorios, de sospecha de intoxicación botulínica; sin embargo, este diagnostico no se mantuvo, pues en las siguientes horas fue patente: 1) marcada elevación de enzimas musculares ( creatino fosfoquinaza, dehifrogenasa láctica) 2) Severo edema inflamatorio de las extremidades de los pacientes 3) Existencia de un severo trastorno hemorrágico , dando impresión de plaquetomia y otro trastorno de coagulación 4) Aumento de urea y creatinina con volumen urinario normal, 5) signos neurológicos regresivos en los pacientes Rivadenira y Lasso. Se planteo el diagnostico de Ehabdomiolisis con insuficiencia renal de alto grado por mioglobinuria y se llamo a consulta al servicio de Nefrología.

En razon de la existencia de signos piramidales bilaterales y de la falta absoluta de respuesta a estimulos , se ordeno practicar TAC del cráneo al Guardiamarina Albuja . Por precaucion se tomo a los otros , también , aunque al sensorio y los signos neurolgicos habían mejorado en ambosalbuja . Se agrego además, 6 unidades de Crioprecipitado y 600ml. De [plasma fresco, pues las manifestaciones hemorrágicas eran evidentes y la sangre no era coagulable hasta los sesenta segundos. El paciente Albuja , presento, mientras se tomaba TAC del cráneo, un paro respiratorio que fue asistido con respirador mecánico o manual (AMBU)y, a las 5.pm. Recuperando respiración espontanea; sin embargo, fue llamado el médico nefrólogo consultante, quien dispuso sea dializado en la mañana siguiente. El paciente tenía a las 22 horas respuestas a estímulos dolorosos y reflejos pupilares.

Diagnostico que tienen los pacientes: 1) Rhabdomiolisis 2) Insuficiencia renal aguda por probable mioglobinuria 3) Probable coagulopatia de consumo 4) El paciente Albuja, tiene severo edema cerebral 5) El mismo paciente tiene algún grado de daño hepático agudo.

En la madrugada del dia 16 de Abril , los pacientes presentaron las siguientes variaciones evolutivas:

- El Sr. Albuja , respira espontáneamente , su nivel de sensorio no ha variado, tiene respuestas a estímulos dolorosos. Reflejos osteotendinosos exaltados, tiene bicarbonato disminuido, ph disminuido y pO 2 disminuido, constituyendo una respuesta respiratoria a una acidez metabólica. Se encuentra en insuficiencia renal aguda y va a ser dializado.

- El Sr Rivadeneira, presento en la madrugada signos neurológicos deteriorados e hiperventilación. Sus exámenes metabólicos de la tarde de ayer se mostraron ph. Sanguíneo de 7.30; bicarbonato 16mEq..Sin embargo, el examen de la mañana muestra ph. 7.11. con bicarbonato 8meq. El paciente había orinado normalmente (tiene insuficiencia renal de gasto alto).

- Estos dos pacientes va a recibir hemodiálisis.

- El Sr. Lasso, es al momento del informe, el que se encuentra en mejores condiciones: su sensorio se conserva, respira espontáneamente y sus manifestaciones hemorrágicas son menores.

Guayaquil, Abril 16 de 1982

14 De ABRIL

El destino pone en ocasiones sus coyunturas, de manera que los humanos no tenemos sino que buscar la mejor manera de enfrentar los acontecimientos o los eventos que se presentan en el límite de esas líneas, y por eso , por aquello que es inexplicable, en mi trabajo, por ser director del departamento técnico del Comando Conjunto, dirección que estaba encargada de buscar las mejores alternativas para un sistema de radares a instalarse en algunas localidades y dentro de ellas la Provincia del Guayas , incluyendo la Base aérea de Taura, se proyecto para esa semana y para este día una comisión que tenía esa finalidad, el vuelo habías sido fijado para las 14:30, solo esperábamos que ese tiempo ocurra,

Sin embargo a las once horas del día 14 ,la esposa de mi hermano recibe una llamada de la madre del guardiamarina Iván Albuja y le hace conocer que el representante en Guayaquil del antes indicado Guardiamarina, había sido notificado , que su hijo había sido trasladado al hospital del IEES por alguna causa que no se ha podido determinar , en todo caso la indica, que la Escuela Superior Naval , confirma la gravedad y requiere su presencia, claro, cuando todo está consumado que sepan los padres que sus hijos tienen ya 24 horas de muertos, es muy posible que esta noticia debe haber sido publicado en el Universo de la ciudad de Guayaquil y los padres no sabían, tenían que esperar milagros para que su jefe no caiga, la estupidez del corre ve y dile no les convenía.

A las 19 horas de este día, una vez finalizado el recorrido que había sido previsto fui al hospital del IEES, y allí los médicos y mi hermano me hizo conocer que la situación estaba estabilizada, que los exámenes del laboratorio del Izquieta Pérez habían desechado como causa de la situación el “ botulismo”, mi hermano me informo además que el teniente jefe del departamento médico de la armada le había confirmado que la causa era una posible intoxicación, por ingerir alimentos en mal estado, que barbaridad , el monumento de Hipócrates y su máxima debe temblar de vergüenza ante tan torpe y desproporcionada falsedad, un profesional de la medicina justificando burdamente lo que en sus adentros sabía que era una mentira. Además, el Teniente fue preguntado por alguno de los familiares de una posible evacuación a Quito , les manifestó que el había sugerido ,pero que se había descartado por parte de la superioridad, que siendo subordinado , nada podía hacer al respecto, la salud , la enfermedad, la gravedad de las heridas de la guerra, están sujetas a lo que diga el superior, que se mueran, antes que llevar heridos, eso tiene sus costos, hay que buscar los menores, que se pierdan vidas , de jóvenes, de apellidos y nombres de gente que no es conocida en las escuadras y en los buques antes que se pierda o se nombre como irresponsable el nombre de un almirante o capitán del cuento.

El Capitán del Cuento había terciado en la conversación, y ratifica los expuesto por el teniente medico de la armada, el verdugo tapándose con una bolsa su fanfarria y descastada estupidez, indica, además que el estaba a cargo de la instrucción y que conocía que Iván tenía una distensión del ligamento, razón por la que se había relevado de los entrenamientos en el equipo de futbol, del deporte el relevo, de la imbecilidad del instructor no hay relevo. Mientras se realizaba esta conversación, se acerco al grupo el Doctor del Izquieta Pérez, quien manifiesta que las comidas ingeridas por los Guardiamarinas y que han sido las pruebas de su análisis, no presentan ninguna evidencia o presunción de descomposición, razón por la cual se descartaba totalmente la intoxicación, se llevaba además en esos momentos muestras de sangre y otras para continuar con las indagaciones de su técnica y especialidad, la ciencia sepultaba la mentira, y la perversidad por ocultar la verdad, ratificaba además su compromiso de ponerle velocidad en los nuevos análisis a fin de ayudar a salvar la vida de los pacientes , esa era su obligación, era ese el compromiso de Hipócrates, era ese su deber humano, era esa su solidaridad.

Parecería que estas informaciones identificaban el problema, pero no se detuvieron, era necesario insistir en las mentiras y en los falsos datos, el teniente del policlínico de la armada le indica nuevamente al padre del guardiamarina Albuja, que el problema es el de haber ingerido alimentos en mal estado y desecha los argumentos y ponencia de mi hermano, quien sostiene que se debe a un exceso en el esfuerzo físico.

A las 17horas 30 llega de Quito el Doctor Lasso, quien, luego de auscultar a los enfermos y cruzar información con el médico de la Armada, indica que sería conveniente e inmediata la evacuación del Guardiamarina Iván Albuja, en razón de que su estado es grave, que en cambio su hermano y el guardiamarina Rivadeneira estaban prácticamente superando el problema. Textualmente el Doctor Lasso dice: : “el estado de Iván Albuja es agudo, el tratamiento que indica el médico de la Armada es el indicado, por desgracia se le han administrado medicamentos no adecuados , pero que en todo caso no son nocivos para su salud, sino que retardara el proceso de recuperación”, agrega , que estaba dispuesto a llevar a Iván a Quito, ya que habían puesto a su disposición el avión ministerial, con esta insinuación se le consulta al médico de la armada esa posibilidad, a lo que indica que era necesario una autorización del mando naval, regresa una hora más tarde, con la respuesta del pendejometro, que por lo avanzado de la hora no se podía realizar la evacuación, juntan a la mentira , el cinismo y la estupidez, los fines son muy claros , detener el escándalo y que nadie de uniforme se sienta sindicado, jugar con la vida de unos pocos casi desconocidos, para salvar a muchos que ya son conocidos, la marina queda con estos hechos como Institución empobrecida de valores y engañada por este grupo de uniformes blancos con interiores llenos de plumajes obscuros.

Mi presencia en el Hospital se torno en las noches parte de mi deber, de mi sentimiento de hermandad, única forma y manera de hacer saber a los míos que nunca y jamás estamos solos, si de niños jugamos juntos, si de jóvenes nos formamos juntos, si juntos recibíamos las bendiciones, los halagos y los consejos de nuestros padres, allí debía estar, y allí estaba junto a otros muchos, mis sobrinos , hijos de mi hermana Rebeca, sus familiares políticos y mis compañeros de armas, allí estuve sentado junto a la hermana del guardiamarina Rivadeneira, sentados en un sillón o en algunas sillas, no recuerdo muy bien, el lugar de nuestras angustias, solo recuerdo que todos mirábamos con esperanza al cuarto en donde estaban los tres familiares nuestros. A las 20 horas treinta minutos, llegó el jefe de inteligencia de la zona naval de Guayaquil, ingreso a la sala, y a su salida aproveche la ocasión para requerir datos adicionales del estado de mi sobrino.

Este requerimiento de mi parte, estando de civil y sin haberme identificado, disgusto al comandante de Inteligencia, allí le explique de mi relación familiar y la necesidad de conocer de fuentes oficiales el estado actual de los pacientes, en razón de que esto, se había convertido en asunto de extraño secreto. Me invito a retirarme de la sala, ofreciendo a cambio que me darían una información luego a través de uno de los médicos de la armada que estaba presente, el mismo comandante de inteligencia me manifestó luego lo siguiente” que las posibles causa no estaban determinadas y que se presumía que a lo mejor era por esfuerzos físicos no adecuados, en hora no adecuada , en clima no adecuado, pero que los esfuerzos para traer la medicina para la intoxicación estaba por llegar desde los EEUU”, que ironía, que insolencia, que desfachatez, que estupidez, avisar a los médicos tratantes que lo que había ocurrido era una paliza a las humanidades de los guardiamarinas dadas por el clima, por la hora inadecuada y por lo exagerado de la ruta, treinta horas después del primer muerto se decía algo de la verdad, lo que no se agrego nunca es que además la ruta del calvario, esta estuvo marcada por dióxido de carbono de quinientos automotores que con los motores prendidos envenenaban los pulmones de los que buscaban oxigeno con angustia y desesperación. Agrego luego, que mi pedido de evacuar a mi sobrino a la ciudad de Quito no se podía atender, que no era conveniente en razón de que los guardiamarinas se estaban recuperando lentamente, además era ese su buen deseo, bueno como palabra, no como sentimiento.

A las veinte y tres horas entra el Dr. Alberto Nuques a la sala de los pacientes para su chequeo y control, a su salida le requerí sobre como los había encontrado, identificándome previamente con mi jerarquía y relación familiar, nos indica , que no puede todavía diagnosticar definitivamente , se preocupa por la falta de información de los sucesos anteriores y que ocasionaron estos cuadros clínicos, no le entregan ninguna información de la autopsia del guardiamarina Novoa que había fallecido , cree que se le oculta información valiosa para tener una historia clínica más completa , me comprometí a conseguir a día seguido todo lo que al DR. Le faltaba, así debo haberme ido a dormir, o creo que mande a dormir a mi hermano.

15 DE ABRIL DE 1982

La noche se terminaba recién a la doce y la noche seguía recién, a la una hora y treinta minutos del día 15 de Abril de 1982, llega a la sala de los pacientes el Dr. Lasso, (teniente medico del Ejercito), quien ingresa a controlar a su hermano , el guardiamarina Marco Lasso, aproveche la primera oportunidad para identificarme y permanecer con el , atendiendo los informes que en forma oportuna y cariñosa nos daba a conocer la señorita Gloria Rivadeneira, enfermera y hermana del guardiamarina Rivadeneira y del Teniente de Infantería de Marina Guido Rivadeneira.

A las siete horas treinta en compañía del teniente Lasso nos trasladamos a la Escuela Superior Naval, nuestra decisión era entregar al señor Contralmirante Director una solicitud firmada en forma conjunta para que se nos proporcione los resultados de la autopsia y que se nos brinde toda la ayuda necesaria en beneficio de los pacientes. El teniente Lasso insiste sobre su decisión de evacuar a su hermano a Quito, yo en cambio no puedo sumarme a esa petición, sin previamente consultar a mi hermano para que el tome la decisión sobre la vida de su hijo. El Contralmirante Director nos hace conocer que la autopsia habla solamente de un paro respiratorio y cardiaco, y que no era de nuestra competencia recabar dicha información, claro, a él solamente le correspondía guardarse esas maquilladas evidencias, sin embargo, nos ofrece su apoyo si se decide la evacuación, no sin antes puntualizar que no será de su responsabilidad , pues según los datos que dispone esa evacuación no era necesaria , desde luego que no era necesaria, el estaba vivito y coleando y sus corifeos también.

A las nueve horas treinta y cinco minutos regrese al hospital del seguro, allí encontré a varios oficiales de la armada conjuntamente con el teniente Lasso, averigüe sobre el estado de salud de mi sobrino e insistí en la necesidad de que se nos diga la verdad sobre su estado, y la recomendación para su tratamiento o evacuación , a la misma hora el Dr Nuques realizaba la visita médica que les correspondía, en esos momentos se hicieron presentes el Doctor de Inteligencia de la Armada , el Director del Hospital de la Armada , ingresaron a la sala de los pacientes a conferenciar con el Doctor Nuques, luego abandonaron la sala en forma violenta y sin dar ninguna explicación , manifestaron que tenían una reunión con el contralmirante Director.

Una vez terminada la visita del Dr. Nuques nos reunimos conjuntamente con el Doctor Lasso y dos médicos de la Armada, el Dr. Explico el cuadro clínico de los pacientes , los riesgos que se estaba corriendo y preciso que la famosa intoxicación alimenticia se había descartado totalmente , y que el tratamiento que se estaba proporcionando era para contrarrestar las complicaciones ocasionadas por el esfuerzo físico brutalmente sostenido en la tarde del día martes, nos hace conocer que ve obstaculizada su labor por las grandes presiones que tiene para su desempeño profesional, pero cono medico no puede admitirlas , peor como ser humano. Los corifeos habían venido a presionar con la amenaza, los uniformes en algunas ocasiones ocultan provisionalmente a los descastados que viven en la fanfarria y el adulo.

A las catorce horas treinta de ese mismo día, recibí la visita del Comandante del Batallón del Suburbio, el señor Capitán Mario Jaramillo, en su compañía fui nuevamente donde el Contralmirante Director, era mi deber, y con la más urgente necesidad, había que agotar todos los esfuerzos posibles y los imposibles para salvar las vidas de los que la tenían apagándose, durante la entrevista denuncie verbalmente lo que los oficiales de inteligencia estaban realizando sin su conocimiento, actitudes que estaban lejos y muy lejos de los hombres de uniforme, ejerciendo presiones en los médicos tratantes y queriendo distorsionar las causa de los cuadros clínicos presentados, entes con deshumanizada actitud, a quienes no les importaba la vida sino la supervivencia de la vanidad y de la poca valía de sus mediocres vidas, le solicite que se investigue y se dé disposiciones para que no se obstruya por los menos , los esfuerzos profesionales que se estaban realizando en beneficio de los pacientes.

A las veinte y un horas treinta minutos, la salud de mi sobrino se deterioro aun mas, la presentación de una insuficiencia renal aguda y un paro respiratorio, me angustio, y entre la incertidumbre pude ver en la sala al guardiamarina Rivadeneira sentado, creo inclusive que conversaba con su hermana enfermera, y tomaba algo de sopa o algún medicamento, mi cerebro tomo una fotografía de ese instante, jamás se me ha borrado de la memoria, no sé si por la carga de sentimientos de los involucrados o por el desarrollo de los acontecimientos posteriores. Con esta realidad me comunique telefónicamente con el Director de la Escuela, le di parte de las novedades y le solicite la evacuación inmediata de mi sobrino Iván, mis argumentos , dentro de mi ignorancia profesional de la medicina , era que por haber permanecido inconsciente desde el día martes trece desde las 16 horas, su capacidad cerebral debería estar deteriorándose agresivamente.

A las veinte y tres horas los estados de salud de los guardiamarinas Albuja y Rivadeneira se deterioran gravemente, y en el caso del guardiamarina Rivadeneira , yo diría increíblemente, pues yo le vi casi sano unas dos horas antes, los familiares nos trasladamos al Hospital Naval , situado en la vía hacia Puerto nuevo , allí encontramos solamente a todos o casi todos los médicos del policlínico reunidos, comentando en diversos tonos los acontecimientos y sus secuelas, como me hubiera gustado conocer sus detalles, para poder saber el estado de sus conciencias profesionales y su lealtad con el juramento de Hipócrates y con los seres humanos, al señor Director le solicitamos su apoyo profesional para que sugiera al Director de la Escuela la evacuación inmediata de los moribundos.

Inmediatamente regresamos la Escuela Naval, al oficial jefe de Guardia le solicite nos comunique con el domicilio del Director, dialogue con él, le expuse la situación de los guardiamarinas, la urgencia en las decisiones y me ofreció su apoyo, me manifestó que los aviones ambulancia y el Hospital Sinaí de Miami conocían del tema, la superioridad naval había considerado el tema, lo había dado luz verde y solo había que esperar el día viernes y la llegada de los aviones ambulancia. Acordamos además, que tres familiares, uno por cada uno de los guardiamarinas viajaríamos acompañando a los pacientes, no se pudo reparos, excepto la señorita Rivadeneira que no tenia Visado para ingresar a los Estados Unidos, le manifesté que no se preocupe de los gastos del traslado nuestro, ni ningún requerimiento adicional, nosotros corríamos con todos los gastos personales.

La desesperación familiar y la vida que queda en nuestros parientes, hace que no se dejen de hacer todo lo que se pueda, nos trasladamos a la base aérea, nos identificamos y pedimos información sobre algún avión que pueda tener las condiciones de los aviones de Miami, para el evento de que no vengan tratar de tener una alternativa, me comprometí conversar con el Sr. Teniente Coronel Varela, jefe de ese reparto en la mañana del viernes y tocar el tema solicitado.

VIERNES 16 DE ABRIL DE 1982

El Viernes creo comenzó no muy bien, a las cuatro de la mañana, en una oportunidad que tuve de preguntar a la señorita hermana del guardiamarina Rivadeneira, sobre la salud de los pacientes y su desarrollo, me informo con pesimismo, y con una profunda tristeza, que la salud de su hermano estaba en riesgo agudo, sus evacuaciones se habían detenido, sus riñones no trabajaban y tenía el pesimismo más extremo, le escuche , compartí su tristeza, pero estoy seguro que ella estaba mucho más triste todavía, porque sus conocimientos y experiencias en estos casos, le hacían conocedora de sus finales, debe haber orado mucho desde aquel instante , para que ocurra un milagro.

Alrededor de las siete de la mañana mi sobrino entra en un estado de convulsiones graves, me llaman con urgencia, asisto como testigo de los misterios de la salud y de la naturaleza humana, nadie puede hacer nada, nadie intenta nada, su alma se resiste conjuntamente con su edad a dejar este mundo, lucha contra su envenenamiento, sus reflejos ganan la batalla y vuelve a la calma, los médicos diagnostican crisis renales agudas en los dos pacientes, y definen intervenciones quirúrgicas para los dos casos. Segundos más tarde aparece en escena uno de los hombres de inteligencia de la zona naval, comandante del grupo, impactado que estuve de asistir a la crisis de los pacientes , mis reacciones ante la presencia de este individuo, de su comportamiento nada profesional, de su desfachatez para ocultar la verdad, de sus actitudes desleales con los seres humanos y poner en riesgo sus vidas, fueron violentas, provocando su huida, no estuve prudente, mi tranquilidad y las muchas horas de in certidumbre hicieron su efecto, lo reconozco , y más todavía, lo reconocí e informe dos horas más tarde , ante los oficiales jefes de inteligencia y del estado mayor de la zona militar de Guayaquil de la Fuerza Terrestre.

Aprovechando mi presencia en la zona militar, pedí autorización para hablar con mis inmediatos superiores, a quienes en forma progresiva les solicito permiso para hablar con el Comandante General del Ejercito, el señor General Salazar, le hago conocer los detalles , mi situación familiar y el pedido de que si se produce una evacuación a Miami, me autorice salir del país, al igual que al señor teniente Lasso, el si no se hizo esperar y el deseo de que nos vaya de lo mejor, actitud que pondero y reconozco con gratitud.

En las horas de la tarde comienzan las intervenciones quirúrgicas, los aviones desde Miami están en vuelo, se espera con angustia las horas de su arribo, mi sobrino sale de la intervención a la sala de recuperación, el guardiamarina Rivadeneira pierde su última batalla, la alegría momentánea por un lado y la realidad dolorosa por el otro. El creador necesita de jóvenes con actitudes heroicas para que le acompañen en los caminos de los universos, quiere que sus recorridos se hagan con nobles y aguerridos caballeros. Los aviones llegaron demasiado tarde, la evacuación de los que se quedan se organiza, las ambulancias se desesperan por encontrar el camino más corto, que manera más dolorosa de entender que los segundos en estos casos son necesarios que se los comprenda, como si con nuestra angustia se puede agregar codos a la medida de la vida, ilusiones, esperanzas, argumentos a los que se aferran los que no comprendemos los caminos del espíritu y el alma.

A la hora del embarque y sobre la plataforma estaban los aviones, habían atendido nuestras voces de socorro, los tramites fueron breves y me aliste para subir al avión, regresando a ver a mi familia que quedaba con la fe de que podía cumplir su filial encargo, pero no estaba todo consumado, al jefe de la Aviación le había ordenado el Jefe de la Zona Naval que impida mi embarque, no le hice caso , y el tampoco insistió, el jefe de Zona Naval daba el último grito de larva y sabandija. El numero del avión era el 103 y no me agrado ver este detalle, me quede con mis pensamientos y desde luego con esta cábala numérica que rechazaba mi subconsciente,.

SABADO 17 DE ABRIL DE 1982

Nuestra llegada en la madrugada del día sábado, fue de trámite, con la celeridad de la emergencia el hospital nos acogió inmediatamente, un equipo de médicos y todos las ayudas intervinieron con urgencia, la evaluación fue rápida y pasaron los pacientes a la sala de cuidados intensivos, el cruce de información y datos estuvo a cargo del Doctor Lasso y Corredores del Ecuador y los internos y especialistas del Mont Sinay, al final el comentario profesional sobre el estado de salud de mi sobrino no había variado nada, era algo que no habían tratado antes, fuimos luego a descansar, la jornada había sido larga, llena de incertidumbres y sobresaltos, la variación de nuestras conductas era entendible , cada uno de los que estábamos allí, teníamos diferentes sensibilidades y responsabilidades, por eso creo que le encargamos a un ligero sueno , los tiempos siguientes.

A las diez horas tuve una llamada telefónica, nos pedía el hospital nuestra concurrencia inmediata, me imagine lo peor, pero guarde compostura, inclusive ,cuando el doctor jefe del área, con sensibilidad humana y ética profesional me comunica el fallecimiento de mi sobrino a pesar de todos los esfuerzos, me solicitaba además, autorizar al hospital para realizar una autopsia, para encontrar con ese procedimiento algunos elementos que le puedan servir para tratar al paciente que había ingresado con Iván, el hermano del guardiamarina Lasso, se une al pedido, dude un poco tiempo , les puse de manifiesto que yo no era el padre, que tenía que esperar para la tarde esa autorización, sin embargo , por comportamientos y actitudes que por ser hermanos compartimos , autorice en ese momento, puse mi firma , con una oración de disculpa a mi familia y a los padres de Iván, solicitándole con desconocimiento del proceso que se tenía que realizar, que su cadáver tenga la apariencia más presentable, como si la muerte necesitara matices.

En la tarde me comunique con mi hermano y le puse en conocimiento que la misión no fue cumplida como todos rogamos ocurriera, le di detalles de la autorización que di al Hospital, ratifico con su silencio mis informaciones y me hizo saber que lo que había hecho estaba bien, que una vida estaba con posibilidades de salvarse, y que lo que todavía se debía hacer que se haga.

A partir de esos momentos prepare todo lo que se realiza en los funerales, la parte legal, la parte humana, las oraciones de todos los que allí estaban, yo solo en principio, en la mañana del domingo dos amigos nuestros que enterados de los sucesos, se trasladaron desde New York inmediatamente, actitudes increíbles en seres creíbles, llenos de humanidad, de solidaridad y de hermandad sin ser hermanos. Las autoridades ecuatorianas con rango diplomático de nuestro país no aparecían por ninguna parte, estaban ganando salarios dorados, pero en nuestro propio suelo, pipones políticos, depredadores del presupuesto del estado.

CONCLUSIONES

1.- Con la finalidad de que este informe que da parte de un dolorosa y desgraciado acontecimiento que ha enlutado a mi familia, sirva de alguna manera que las Fuerzas Armadas y sus instituciones de formación, sus unidades subordinadas , sus comandos, sus oficiales y su personal , ratifiquen o rectifiquen según los casos , los procedimientos adoptados para el logro de los objetivos institucionales que obedecen a una profunda raíz vocacional, y a una necesidad vital de cumplir con lo que establece en los Artículos correspondientes la vigente constitución de la República , me permito mi general hacer las siguientes consideraciones:

a.- La Fuerza Naval está atravesando una reingeniería de sus procedimientos de formación, en razón de volver a sus ritos, a sus costumbres y a la memoria del corazón, antes que dar cabida a una americanización del trato entre sus uniformados.

b.- La Escuela Naval, a través de su Oficial de operaciones, subdirector de la Escuela, ha cambiado el horario de Instrucción, sin tener respaldos de carácter pedagógico, más bien este cambio de actividades es contrario a los procesos fisiológicos del cuerpo humano.

c.-Se ve claramente, que el no disponer de precauciones de ninguna clases para enfrentar problemas de fatiga o similares, es decir la emergencias no están consideradas, se nota la ausencia total de asesoramiento médico profesional o de injerencia en lo que tiene que ver con los horarios , la alimentación y la instrucción impartida.

d.-El oficial que comandaba el grupo de instrucción es un descriteriado, pues no toma ninguna actitud ante el cuadro de fatiga que presentaban los guardiamarinas, doscientos quedan en el amino y apenas unas tres docenas responden al esfuerzo realizado, de entre estos , tres son los fallecidos.

e.- Todo el cuerpo médico de la Armada ubicada en Guayaquil, se olvidaron de su juramento profesional, y se pusieron al servicio de una jerarquía, y colaboraron para mantener por un valioso tiempo información errónea que cambio los cuadros clínicos de los pacientes y su tratamiento.

f.- Los oficiales de Inteligencia llegan un poco más lejos, tratan de distorsionar la verdad, amenazando inclusive al médico tratante, claramente se descubre la no compatibilidad con el uniforme de conductas esbirristas y encubridoras.

g.- A mi pedido de tener los resultados de la autopsia, el Director se escudo en el silencio y se quedo con su complicidad.

h.- El Jefe de Zona Naval trato de impedir que un familiar de los guardiamarinas viaje de acompañante, utilizado argumentos torpes de no autorización del gobierno de los EE.UU para el ingreso, como si la visa en un pasaporte no valdría nada.

i.- Por ultimo mi general, permítame manifestarle mi preocupación, porque mi modo de ver, hay graves responsabilidades de oficiales y médicos de la Armada, que ocultaron información valiosa y mas, tergiversaron esos datos, que bien pudo haber ocasionado el agravamiento y el fallecimiento , al haberse suministrado terapia y medicación no adecuada.

Mi deseo motivo de este informe, es que en el futuro se adopten medidas que eviten una nueva y desgraciada sucesión de estos acontecimientos dolorosos, Es necesario que las Fuerzas Armadas Ecuatorianas, se manejan con criterio de disciplina consciente de lealtad institucional, antes que una lealtad personal, la distorsión de valores pueden dar origen a que violenten los códigos honor en los que nos sustentamos. El objetivo de este informe es que las Fuerzas armadas se vigoricen cada día mas en beneficio de los tiempos difíciles que nos tocara afrontar.

Nota: Unos días más tarde, me hicieron conocer que la armada había solicitado al Comandante General del Ejercito que me den la baja por mala formación militar, obviamente este pedido no fue considerado por ningún motivo,.

EPILOGO

Debo aclarar para los que me lean, que solo he agregado unos pocos comentarios al texto original que le fue entregado al señor Comandante General del Ejercito de ese entonces, además me permití leer este texto ante todo el estado mayor del Cuerpo de Ingenieros del Ejercito del cual era parte, mi actitud es y será muy comprensible, por un lado, el nexo sentimental de un familiar directo, y por otro el pertenecer a una institución con códigos de valores que no pueden ser alterados o manoseados , por personas que visten el uniforme : por comodidad, por economías a ser rellenadas, o por virilidades escasas. En el mejor de los casos lo que si he descubierto como deducción muy tardía es que la vida de esos jóvenes ecuatorianos, fue tomada por la vida, no por botulismo como estúpidamente se defendía y se insinuaba, tampoco por esfuerzo físico extremo, la causa fue nada más ni nada menos por envenenamiento con monóxido de carbono, que se fue conformando por los escapes de cientos de vehículos encendidos, formando un túnel de la muerte en la avenida de la Américas antes de entrar a pagar el peaje, la naturaleza y las condiciones ambientales crearon este túnel y el torpe del instructor no se dio cuenta de los casi doscientos caídos a lo largo de la ruta, no fueron faltos de de virilidad ni de entregas, sino falta de sesos en el oficial instructor. Tengo la información que todos los actores de estos actos están fuera de la institución Naval, por lo tanto se puede leer estas líneas sin pasiones y sin direcciones, el resto, siempre existirá cosas que están demás o cosas que no han dicho, esa resaca queda para nuestras propias y envejecidas conciencias.

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