lunes, 28 de junio de 2010
Adiós.
...Dos almas permanecían juntas ese último día. No hablaban, solo se miraban. Sus piernas entrelazadas se procuraban calor y se respiraban en cada suspiro. El le dijo te amo con una caricia, ella le correspondió con un te quiero en un beso. Anocheció y la luna cómplice de locos, bohemios y enamorados se engalanó en el cielo. Ella lo abrazo fuerte, el dijo: No importa cuan separados estemos mañana, en cualquier lugar del mundo los dos veremos la misma luna.
sábado, 26 de junio de 2010
Partir
Para alguien que nunca fue hecho para este mundo. Debo confesar; que de repente me cuesta mucho trabajo dejarlo. Se dice que cada átomo de nuestros cuerpos fueron alguna vez parte de una estrella. Quizá no me voy, solo regreso a casa.
Vincent Gattaca 1997.
Siento nostalgia al partir. Limpio mi cuarto, veo fotos, leo poemas y acariciando a mi perra. Parto sin un plan, sin dinero, sin sueños. Viajo con una mochila que lleva un par de libros, algunas esperanzas y amores que nunca fueron. En mi corazón las bendiciones de mis padres, el cielo de mi país y el sabor de besos que vinieron en horas compradas con te amos limitados. Pronto tomaré el barco que me llevará a una tierra lejana. Quiza Ahí mi alma volverá a ser libre, mi corazón sanará y mi vida será de nuevo una aventura.
Vincent Gattaca 1997.
Siento nostalgia al partir. Limpio mi cuarto, veo fotos, leo poemas y acariciando a mi perra. Parto sin un plan, sin dinero, sin sueños. Viajo con una mochila que lleva un par de libros, algunas esperanzas y amores que nunca fueron. En mi corazón las bendiciones de mis padres, el cielo de mi país y el sabor de besos que vinieron en horas compradas con te amos limitados. Pronto tomaré el barco que me llevará a una tierra lejana. Quiza Ahí mi alma volverá a ser libre, mi corazón sanará y mi vida será de nuevo una aventura.
miércoles, 16 de junio de 2010
Grito de amor.
....Y el telegrama decía: Todo terminó. Ella arribaría a puerto aquel día 7 pero en su mensaje decía que no sabía cuando regresaría. Eliaja se consumió de inmediato y se desespero por tomar un barco e ir a su encuentro. Intentaría hablar y convencerla que jamás le hubiera hecho daño. El tribunal de su mente lo había sentenciado. Sin audiencia, sin juicio, sin conocer su alma. El, ahora era un condenado que no se explicaba como podía haber pasado esto. El no sabía vivir sin su amor, trabajaba para ella, vivía por ella y dejo de decir Yo para decir siempre Nosotros. Cada día de espera fue un tormento, primero el alcohol, después la depresión, el deseo de morir y finalmente la aceptación. Sin noticias, sin ninguna esperanza, todo fue tan rápido, tan sencillo, tan frió y tan sin importancia al parecer.
Mando mil cartas, cientos de telegramas, hablo con sus amigos, su famiila y al final ella apareció para decirle que podían hablar un jueves en aquel restaurante de comida mala pero que la gente visitaba por ser extranjero. Ese día se consagro a Dios y a la virgen de Fátima, tomo el rosario de su madre, se baño, se perfumo y uso su mejor traje. Quiso comprar flores pero todo estaba cerrado, la esperaba afuera pero se desplomaba por la ansiedad entró en el restaurante y pidió un te caliente.
Ella entro, le arrojo algunos encargos que le traía de su viaje y el comenzó a tratar de explicar. Ella le mataba con la mirada, el se sentía morir, quería llorar, quería decir tanto pero no pudo. Ella se levanto, el tras de ella, El le grito desde su interior en la calle: No nos dejes! Mientras ella partía al encuentro de una amiga, no tenía tiempo para lo que FUE.
Se despoblo de rodillas y murío ese día la causa; un corazón roto. Su alma se quedo en el la tierra y en noches que ella no podía dormir el la acompañaba cantandole al oido. Cuando lloraba en días fríos el la abrazaba y le acariciaba sus pies despacio. Cada vez que se desalentaba de la vida el dibujaba caras felices en su espalda y le hacía rercodar un chiste que le hacía reir. El se quedo con ella hasta que ella envejeció y murio. Ella al salir de su cuerpo le dijo: Que grata sorpreza donde estuviste todo una vida? El contestó: Siempre contigo, solo que en silencio, esperando volver a ver tu alma y no tu desprecio.
Mando mil cartas, cientos de telegramas, hablo con sus amigos, su famiila y al final ella apareció para decirle que podían hablar un jueves en aquel restaurante de comida mala pero que la gente visitaba por ser extranjero. Ese día se consagro a Dios y a la virgen de Fátima, tomo el rosario de su madre, se baño, se perfumo y uso su mejor traje. Quiso comprar flores pero todo estaba cerrado, la esperaba afuera pero se desplomaba por la ansiedad entró en el restaurante y pidió un te caliente.
Ella entro, le arrojo algunos encargos que le traía de su viaje y el comenzó a tratar de explicar. Ella le mataba con la mirada, el se sentía morir, quería llorar, quería decir tanto pero no pudo. Ella se levanto, el tras de ella, El le grito desde su interior en la calle: No nos dejes! Mientras ella partía al encuentro de una amiga, no tenía tiempo para lo que FUE.
Se despoblo de rodillas y murío ese día la causa; un corazón roto. Su alma se quedo en el la tierra y en noches que ella no podía dormir el la acompañaba cantandole al oido. Cuando lloraba en días fríos el la abrazaba y le acariciaba sus pies despacio. Cada vez que se desalentaba de la vida el dibujaba caras felices en su espalda y le hacía rercodar un chiste que le hacía reir. El se quedo con ella hasta que ella envejeció y murio. Ella al salir de su cuerpo le dijo: Que grata sorpreza donde estuviste todo una vida? El contestó: Siempre contigo, solo que en silencio, esperando volver a ver tu alma y no tu desprecio.
Besos de Adios.
Salimos con temor ese día, no nos conocíamos y si bien habíamos conversado un par de veces,no habíamos sido más que esos amigos que conversan de todo pero nunca de sus corazones. La vi, me vio, ella tan bella y yo un poco triste. Tomamos café y le tome de su mano. Abrí mi corazón y le conté mi historia, después yo escuche la suya.
Ese día nos sentiamos cercanos y al acabar la noche nos comimos a besos en el portal de su casa. Tan mía, tan bella, tan mujer. El frio me hacia abrazarla y la radio siempre complice tocaba baladas de amor. Le di un último beso en su nariz y le dije, el te esta esperando. Bajo, me sonrió y un par de lágrimas corrieron por mis mejillas. Arranque el auto tratando de perderla en el retrovisor pero al final la sentía ya en mi pecho.
La he vuelto a ver algunas veces siempre tomada de su mano. Nos quedan las miradas cómplices, los besos de aquel día y la sensación de un grito desesperado que dice: no te vayas y al mismo tiempo dice perdón amor, por no ser libre.
Ese día nos sentiamos cercanos y al acabar la noche nos comimos a besos en el portal de su casa. Tan mía, tan bella, tan mujer. El frio me hacia abrazarla y la radio siempre complice tocaba baladas de amor. Le di un último beso en su nariz y le dije, el te esta esperando. Bajo, me sonrió y un par de lágrimas corrieron por mis mejillas. Arranque el auto tratando de perderla en el retrovisor pero al final la sentía ya en mi pecho.
La he vuelto a ver algunas veces siempre tomada de su mano. Nos quedan las miradas cómplices, los besos de aquel día y la sensación de un grito desesperado que dice: no te vayas y al mismo tiempo dice perdón amor, por no ser libre.
martes, 15 de junio de 2010
15 kilometros.
El día en que alcanzas tus límites es cuando reamente no lo has hecho.
Nick Vuciaj.
Domingo 9 Am, 20.000 personas están listas para correr 15 kilómetros. Están los deportista que entrenan todos los días, los entusiastas que lo harán por primera vez, los religiosos quienes correrán por agradecer o pedir algo a Dios, los amigos que corren en grupo, los irresponsables que a pesar de tomar alcohol se presentan con resaca y malanochados. También están los admirables, gente sin piernas, con parálisis, en sillas de rueda o con limitaciones físicas. Los políticos que ven en estas competencias una manera hacerse publicidad, los jet set, personajes de televisión que después serán políticos, los tecnológicos que corren con música, monitor cardíaco y gafas inteligentes que cambian de color. Los extravagantes, que corren disfrazados y claro los perseverantes que corren siempre la misma competencia pero no hacen nada más durante el año.
Kilometro 1 suena el pitazo inicial. Miles de personas comienzan a correr. La muchedumbre hace que todos se movilicen a un mismo ritmo, todos nos sentimos artistas. Kilometro 3, las primeras bajas, algunos comienzan a caminar, otros piensan que hago aquí. Kilometro 6, un kilómetro en subida, la gente aplaude pero las piernas no tienen orejas. Kilómetro 10 todo bien y ahora solo 5 más. Kilómetro 13nunca había corrido esa distancia, el cuerpo pesa, la respiración se agita, estoy empapado de sudor pero la mente dice no pares, falta poco. Kilometro 15, entrada al estadio levanto las manos, camino unos metros, paro y mi corazón a mil.
Hace catorce semanas no corría un kilómetro, hoy hice 15 veces ese número. Lo máximo que había recorrido en mi vida habían sido 10 kilómetros, hoy recorrí un 30 % más.
Hoy es tiempo de superar los límites que creo tener en mi corazón y en mi mente. Aun respiro y todo lo que está en mi vida cuenta. Cada día que pasa, el camino tiene un color diferente, más vivo, más tranquilo. Cada mañana veo mi rostro y veo a alguien diferente, mis ojos aun estan opacos pero muy dentro de ellos la fuerza de luchar y ganarle a la vida. Lo importante es no detenerse siempre con un paso a la vez.
Nick Vuciaj.
Domingo 9 Am, 20.000 personas están listas para correr 15 kilómetros. Están los deportista que entrenan todos los días, los entusiastas que lo harán por primera vez, los religiosos quienes correrán por agradecer o pedir algo a Dios, los amigos que corren en grupo, los irresponsables que a pesar de tomar alcohol se presentan con resaca y malanochados. También están los admirables, gente sin piernas, con parálisis, en sillas de rueda o con limitaciones físicas. Los políticos que ven en estas competencias una manera hacerse publicidad, los jet set, personajes de televisión que después serán políticos, los tecnológicos que corren con música, monitor cardíaco y gafas inteligentes que cambian de color. Los extravagantes, que corren disfrazados y claro los perseverantes que corren siempre la misma competencia pero no hacen nada más durante el año.
Kilometro 1 suena el pitazo inicial. Miles de personas comienzan a correr. La muchedumbre hace que todos se movilicen a un mismo ritmo, todos nos sentimos artistas. Kilometro 3, las primeras bajas, algunos comienzan a caminar, otros piensan que hago aquí. Kilometro 6, un kilómetro en subida, la gente aplaude pero las piernas no tienen orejas. Kilómetro 10 todo bien y ahora solo 5 más. Kilómetro 13nunca había corrido esa distancia, el cuerpo pesa, la respiración se agita, estoy empapado de sudor pero la mente dice no pares, falta poco. Kilometro 15, entrada al estadio levanto las manos, camino unos metros, paro y mi corazón a mil.
Hace catorce semanas no corría un kilómetro, hoy hice 15 veces ese número. Lo máximo que había recorrido en mi vida habían sido 10 kilómetros, hoy recorrí un 30 % más.
Hoy es tiempo de superar los límites que creo tener en mi corazón y en mi mente. Aun respiro y todo lo que está en mi vida cuenta. Cada día que pasa, el camino tiene un color diferente, más vivo, más tranquilo. Cada mañana veo mi rostro y veo a alguien diferente, mis ojos aun estan opacos pero muy dentro de ellos la fuerza de luchar y ganarle a la vida. Lo importante es no detenerse siempre con un paso a la vez.
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