sábado, 23 de octubre de 2010
Hoy
Nueva batalla.
viernes, 22 de octubre de 2010
Cicatrices.
Algunos días me levanto entre sueños y recuerdo a mi amada. Si bien ya no vive en mi corazón aveces su fantasma estremece mis noches y perturba mi día. Esa extraña palpitación de extrañar lo perdido y esas ganas de probar sus besos, me hace pensar si la cicatriz se ha cerrado o mi herida debe doler un poco más.
Quizá debería llamarla y decirle mi pensar u olvidarle en silencio ya que no es a ella a la que he visto, sino a su fantasma en mi soñar. Le pediré a soledad siga en mi compañía y a aliento su apoyo moral, al final no fueron más que sueños como fueron sus amores arena en el mar.
Conclusión:
…Puede ser el amor o los recuerdos pero todos sin ninguna excepción alguna vez hemos escrito poemas que hablan de lo que somos, sentimos o queremos. El que diga que no, se niega así mismo y niega su frágil condición humana.
Mensaje.
lunes, 18 de octubre de 2010
Hombre de Acero.
Vampiro.
Danza
domingo, 17 de octubre de 2010
Tiempo y Espacio.
....Según el científico Raphael Bousso el tiempo y el espacio se detendrían en unos 3700 millones de años.
Santiago tenía 16 años y estaba nervioso. Saldría con la mujer que le había inquietado el corazón y tuvo que cruzar mil circunstancias para que eso pase. Desde convencer a su padre para que le preste el auto, mejorar sus notas en el colegio e incluso debió cortar el césped de los vecinos para tener un poco más de dinero para una cena.
Esa noche el acné por el estrés aparecía pero un poco de maquillaje de su madre cubriría la cuartada, perfume, ropa nueva, y flores en una frase "el crimen perfecto". Ella salió radiante, bella, con rizos dorados y esos ojos verdes que solo las gitanas saben tener.
Subió al auto, la noche fue perfecta y un poco antes de las 12, en una calle apartada con vista a la ciudad, el ponía una canción que poco entendía, pero que sabía hablaba de amor. Tomo su mano y de a poco toco sus labios sin saber que hacer. Cerro sus ojos y solo dejó que el instinto hable por el. Fue su primer beso.
Ese instante la teoría de Bousso podía entenderse de manera plena. El tiempo y el espacio se habían detenido, todo en unos segundos dentro de un beso y en un explosivo momento de amor.
19 años después Santiago miraba a las estrellas y sonreía recordando ese momento. Se preguntaba si podría sentir de nuevo el fin del big bang, quizá en otro tiempo, con una nueva gitana de ojos hechiceros.