Algunos días me levanto entre sueños y recuerdo a mi amada. Si bien ya no vive en mi corazón aveces su fantasma estremece mis noches y perturba mi día. Esa extraña palpitación de extrañar lo perdido y esas ganas de probar sus besos, me hace pensar si la cicatriz se ha cerrado o mi herida debe doler un poco más.
Quizá debería llamarla y decirle mi pensar u olvidarle en silencio ya que no es a ella a la que he visto, sino a su fantasma en mi soñar. Le pediré a soledad siga en mi compañía y a aliento su apoyo moral, al final no fueron más que sueños como fueron sus amores arena en el mar.
Conclusión:
…Puede ser el amor o los recuerdos pero todos sin ninguna excepción alguna vez hemos escrito poemas que hablan de lo que somos, sentimos o queremos. El que diga que no, se niega así mismo y niega su frágil condición humana.
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