El poeta: Estrella, te veo desde mi ventana y a penas parpadeas. Tu luz es brillante y me acompañas en las noches sin sueños, esperando al amanecer. Estas también sola y nos hacemos compañía. Te cuento mis dudas y anhelos. Muchos otros también te buscan y te cuentan sus temores y derrotas. Otros tantos esperan que prendas tu luz al atardecer para pedirte un deseo, p yo solo te pienso a lo lejos.
La estrella: Escucho tus poemas cada noche, mientras te hago compañía. Jamas mi soledad fue tan pequeña por que la tuya baila con la mía. Al otro lado de la vida, quizá hablaremos de frente y sin el dolor de no tenerte en esta larga agonía.
....Al morir el poeta, su alma voló a un planeta que giraba alrededor de la estrella. Allí puedo amarla por siempre.
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