jueves, 19 de agosto de 2010

Tinta.

El poeta pasaba horas recordando a su amor perdido. La vida ya no le sabía igual y las cosas que antes le gustaban hoy le hacían llorar. Un día un ave entró en su habitación y le dijo: deja de sufrir que te hace daño. El poeta miro al ave con ternura y respondió : Sin mis lágrimas ya no tendría mas tinta para mis escritos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario