En la sala de un hospital los doctores hacían lo imposible para que un hombre vuelva a la vida. Había llegado de pie con la cara demacrada y pidiendo a los doctores paren el dolor que sentía en el pecho. Después de unos minutos el hombre se desmayo y su corazón dejo de latir. La emergencia fue atendida de inmediato y los doctores no encontraban una causa aparente para esta complicación. Las bocanadas de aire, el masaje al corazón finalmente la inyección de adrenalina. El hombre se convulsionó y despertó violentamente.
Unos días más tarde ya en recuperación, el doctor entro a su habitación y le dijo: No entendemos porque de su colapso cardiaco, usted es joven, sano y su corazón es el de un toro.
El hombre se entristeció y pidió se le acercara su billetera, ahí saco una foto de una mujer y una carta que ella no había querido leer. El doctor tomó la foto, salio del cuarto y dijo a la enfermera: pronto vendrá la muejr de esta foto a quien deberemos tratar al igual que este hombre de rotura de corazón.
martes, 16 de marzo de 2010
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