Tus ojos, cambiaron el día que me dijiste adiós , fueron tan penetrantes, tan directos, tan hirientes, que al final mi ser se desarmo en melancolía. 21 días llore como un infante y 21 más no dormí recordando tus besos, 21 días adicionales no salias de mi pecho y 21 más cantabas en mis oídos.
Al final me di cuenta que ya no amaba a la persona sino a los sueños que jamás fueron. Hoy he comenzado un nuevo camino, tengo miedo y el frio es intenso, pero recordare siempre, no tu última sino tu primera mirada...
martes, 16 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario