Galahan se había convertido en el último de los caballeros del rey que habían partido en busca del grial. Años habían pasado y al no haberlo encontrado, estaba cansado, triste, decepcionado y a pesar que rezaba al cielo, este parecía no escuchar. El vacio en su corazón era grande, le dolía el pecho, su brazo, respiraba apresurado, y la cabeza le daba vueltas. Todo esto le afectaba tanto, que quería llorar pero las lágrimas se habían agotado, la desesperanza, el cansancio de la pena le consumían, ya nada valía la pena, ya nada era igual.
Se sentó en un árbol a dejarse morir, cuando el ángel Gabriel apareció y le dijo: levántate caballero que aun no has terminado tu viaje, levántate porque tu espíritu aun tiene valor, levántate porque tu corazón no se dejará derrotar, levántate por que tu fe no ha muerto.
Los momentos de pena no son eternos y aunque lo fueran seguiras adelante porque ese es tu destino. Levántate y has lo que solo tu puedes hacer y la vida espera. Que tu pena sea tu fuerza y motivación en tu búsqueda.
Galahan se pusó de pie y a pesar que le dolía el pecho, estaba triste, decepcionado y cansado, rezó con la seguridad que el cielo esta vez lo escucharía. Se vio a sí mismo en un arroyo y gritó: hoy!, no mañana! nos pondremos en marcha, mi pena, mis sueños y yo. En silencio, sin quejas, pero con la convicción que llegaré a mi destino.
………….La leyenda cuenta que Galahan fue el único de los caballeros de Arturo que encontró el grial.
martes, 30 de marzo de 2010
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