domingo, 21 de marzo de 2010

El verde Nelson.


Nelson había estado en prisión 25 años, su delito, exigir los derechos de su pueblo verde en un país donde la ley decía que las gente azul era superior. Hoy era un día de celebración, estaba libre y el gobierno azul estaba por ser derrocado. No todos los azules estaban de acuerdo con las leyes y realmente querían un país unido y listo para resolver todos los problemas comunes que tanto a azules y verdes afectaban. Nelson debía tomar una decisión que quizá cambiaría para siempre no solo su futuro sino el futuro de su país.

Se paro en la tarima repleta de micrófonos y miles de personas que le vitoreaban y esperaban sus palabras de aliento y futuro, quien más apropiado de hablar sobre el futuro sino aquel que nunca había dejado sus sueños a pesar de no haber visto la luz del día en 25 años. Se acerco al podio y comenzó a hablar.

Tengo en mis manos dos alternativas pedir venganza y acabar con los azules que nos han hecho derramar lágrimas, han matado a nuestros hijos y han destruido tantos sueños u olvidar el pasado y tener un país unido. 25 años más tarde el país estaba unido y Nelson ahora disfrutaba su vida junto a la gente que amaba. Si bien aun había azules que odiaban a verdes y viceversa, en general el país había decidido ser un ejemplo de tolerancia, crecimiento y nobleza.

Nelson, al mirar al cielo agradecía el hecho que ese día un ángel le susurro al oído las palabras correctas.

Si solo todos tuviéramos un ángel que nos dicte las palabras correctas que decir, en el momento correcto, quizá nuestras historias serían diferentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario