Cosme miraba el cielo de Zimbabwe viendo como las nuves cambiaban de forma. Estaba recostado sobre la hierba y los pájaros y hasta los mosquitos eran su compañía. Recordaba cuando quería ser presidente y cambiar las cosas de su país que fue tan prospero hasta que un charlatán amante del poder lo había tomado hace ya 30 años. El solo tenía 5 cuando esto ocurrió pero recordaba muy bien las promesas de cambió que a sus padres les motivaba en aquellos días.
Al final ya no importaba, había renunciado a su trabajo como maestro, ya no le interesaba enseñar y claro había perdido también el habla de manera parcial, pero por decisión propia. Se comunicaba con monosílabos y le costaba mucho salir e interactuar con las personas. Si bien jamás fue muy social ahora era diferente estaba totalmente solo. Se preguntaba si ella estaría igual, sin duda ella le había olvidado hace tiempo y ahora no tenía sueños, vivía un día a la vez y no le preocupaba su futuro o su vida.
Cierta ocasión un antílope pasó cerca de Cosme y le pregunto: Por que estas tan triste y tus ojos no brillan? Cosme no dijo nada, pero el antílope le increpó, se que te partieron el corazón pero este siempre se recupera y podrás amar más, seguro serás feliz muy pronto. Enfoca tu energía en lo que importa tu, tu familia y tu vida. Yo por ejemplo he detenido mi huída del león solo para hacerte compañia.
Siempre hay nuevos sueños, siempre hay nuevos amigos, y siempre se podrá volver a amar, mi amigo el tiempo lo repite siempre...
martes, 16 de marzo de 2010
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