La oruga se lamentaba por que se sentía sola. Todos sus amigos habían partido y ella era la única que estaba aun en el prado. Su amor ya no estaba, sus padres vivían lejos y solos los pájaros se acercaban a tratar de picotearla de vez en cuando. Unos días más tarde se quedo dormida, se convirtió en capullo y despertó.
Solo cuando la oruga se convirtió en mariposa entendió que a veces la soledad es necesaria para crecer.
miércoles, 31 de marzo de 2010
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