martes, 16 de marzo de 2010

Lagrimas en el mar.

Melquíades vivía cerca de Cali en una hacienda llena de cañaverales. Su sueño desde niño siempre fue llegar a conocer al mar. El mar aunque no estaba lejos jamás pudo visitarlo de joven. Ahora tenía 90 años pocos dientes y el pelo lleno de canas. Al fin tomo un bus que lo llevaría al puerto de buena aventura. Al fin luego de 8 horas de vueltas y vueltas se bajo tomo un puñado de arena y camino hacia el mar, las olas tocaron sus rodillas y se puso a llorar, sus lagrimas cayeron al mar y al tocar el agua salada se dijeron hemos llegado a casa.

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