sábado, 27 de marzo de 2010

La Estatua.

Jhon, un turista americano paseaba por la ciudad de Roma cuando se quedo perplejo al ver una estatua de minerva. El turista le tomo fotos y pensó: que hermosa era esta diosa que tantos hombres debían haber muerto al ver su rostro. Su corazón se enamoró y pensaba en aquella leyenda de la estatua Galatea, que cobro vida para amar a su escultor. Pasó horas hablándole en ingles y esperaba que la estatua pueda entender algo de lo que decía, se culpaba por no saber latín o Italiano, seguro que la Diosa le podría escuchar mejor si le hablaba es esos idiomas.

Al final le dio un beso, dejo una flor y le dijo: mi diosa como quisiera volar con usted y dejar este mundo para adorarla entregándole mi alma, mi trabajo y mi vida. Escápe con migo y ámeme toda mi vida de mortal para después recoja mi alma y en el cielo pueda seguir venerándole por la eternidad.

Hazlo conmigo o es que podrías huir con algún otro? La estatua abrazo a Jhon se convirtió en mujer y le dijo en italiano SOLO CON TE!

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