viernes, 12 de marzo de 2010
El Mago Volador.
Un Mago encaramado en una plaza en Roma, insistía que podía volar, mientras la multitud esperaba el acto, el mago salto dentro de la fontana de Trebi sin impresionar a nadie. La gente lo abucheo, lo insulto y por poco sale muerto por la irá de aquel público. Más tarde en aquella noche a las afueras de la ciudad el Mago sonreía mientras prendía fuego en soledad diciendo: pobre gente la de Roma no se da cuenta que un hombre no necesita alas para volar, ni debe flotar para hacerlo, yo paso mi vida volando con mi alma a través de cada uno de mis pensamientos libres que ciertamente deben llegar a algún corazón lejos de esta tierra.
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