domingo, 11 de abril de 2010

Absurdo

Juan la vio pasar. Tan hermosa, tan perfecta, tan bella. Su paso firme, su cabello negro y ojos azules. Su corazón se paralizo y se estremeció al pensar que al fin había encontrado su alma gemela, no había que conocerla eso simplemente se sentía.

El la invito a salir. Tomaron un café y se leyeron las manos en un bar. Hasta el tarot decía que el era para ella y ella era su princesa. Ese día a pesar de la lluvia, el corrió detrás de su auto, solo para adornar un hasta pronto con una rosa.
No importaba estar empapado, Juan, quería verla unos minutos más y darle la flor.

Comieron algunas veces, se escribirán de vez en cuando y se enviaban mensajes por telefono. Los mensajes eran escasos, pero para Juan eran tesoros digitales que no guardaba en su teléfono sino en su alma.

Ella nunca se mostró como es, pero Juan insistía en amarla. El se despidió mil veces jurándose que no era para ella, pero al final regresaba ya que la extrañaba demasiado.

Al final Juan nunca la conoció realente, sus ojos y su belleza eran solo la fachada de su corazón. La explicación era simple, tenía novio hace algunos años y le era muy difícil dejarlo. Amor o costumbre? Es acaso que el cariño más importante es el último y no el primero?

Ella decía que su novio era un niño y que prefería los juegos digitales a besarla, ella sabía que no era para el, pero tampoco quería tomar riesgos. Juan entendió y nunca intentó besarla, quizá sabia que si lo hacia el moriría o ella se enamoraría de el perdidamente.

Al final, ella sigue con su novio y ahora ella debe luchar sola por los dos, su novio esta muy ocupado con los juegos de video. Juan no la piensa como antes aunque algunas veces se cuestiona si quizá algún momento ella pensó en el. Seguro que ella le extrañaba en algunos momentos, sobre todo por que Juan tenía algo que seguro su novio o los cientos de hombres que debían invitarla a salir no sabían hacer.

Juan sabía hacerla reír desde su alma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario