Usualmente los abogados, no luchan por dejar libre a su cliente cuando lo saben culpable, sino que se esfuerzan para que su pena sea menor. Algunos otros por el contrario, no buscan justicia, sino solo ganar un caso.
Sandra estaba entusiasmada, haría un contrato de una gran inversión de una empersa extrajera con su país. Tenía la responsabilidad de hacer un buen contrato para las partes y claro ganaría reputación y una cuantiosa cantidad de dinero.
Mientras redactaba el contrato pensaba: y si pongo cláusulas ocultas? Y si sutilmente pongo más responsabilidades al gobierno? Al final si son tan estúpidos para no darse cuenta que los estamos timando pues no merecen nada. Sandra presentó el contrato y si bien la obra fue hecha, los inversionistas ganaron mucho más dinero en arbitrajes y juicios que haciendo su trabajo.
Sandra se sentía orgullosa recibiendo su último cheque de honorarios, mientras en la oficina de alado estaba Josué que trataba de volver a ser juez. Se sentía un ambiente de frustración y se escuchaba: Como han cambiado las cosas en 5000 años, ahora hay tecnología y salones de audiencia pero los hombres por escribir leyes, se olvidaron de buscar justicia.
Seguro que Josué hubiera enviado a lapidar a Sandra.
viernes, 23 de abril de 2010
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