lunes, 5 de abril de 2010
Mañanas
Hoy me desperté un poco angustiado. El típico nudo en el pecho al extrañar el pasado. Me vestí y la angustia fue desapareciendo en función del apuro, un desayuno ligero y las noticias al amanecer. Tome el tren y veía a miles igual que yo. Muchos querían despertar con café los sueños que no volverán, mientras yo intentaba hacer una oración que despierte mi alma.
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