martes, 6 de abril de 2010

Mis Angeles Guardianes.

Un día caminaba por las calles de Colón junto a mi padre. A 100 metros del hotel fuimos interceptados por dos ladrones. A mi padre lo pusieron en el piso y yo intentaba pelear con el otro bandolero. De repente mi agresor me quedo viendo con cara de horror y el otro ladron gritaba lleno de miedo. Mi ego me hizo sentir como un gran hombre al evitar un robo, pero jamás fui yo. Fueron mis dos Ángeles guardianes que actuaron ese día. Ahora lo se, porque en mi soledad siempre están para escucharme.

1 comentario:

  1. Los angeles siempre están en el momento en que más necesitamos!! ;)

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