Aplastado por la vida vago sin rumbo cierto. Encerrado estoy en este cuerpo que envejece cada día y me pregunto como liberarme de la carne y ser un espíritu libre sin pesos ni cadenas?
Tranquilo, que nada es bueno si es apresurado,siempre hay tiempo para soñar. Quizá cuando sueño puedo volver a ser yo y aun más,pero debo recordar que siempre hay que despertar.
miércoles, 21 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario