En el polo Norte , un pingüino había conocido a una golondrina que se había perdido. La cuido, la alimentó y conversaron días enteros sobre asuntos de la vida. La golondrina era fascinada por los relatos del pingüino, sobre como nadar en el mar. El le contaba sobre las temibles orcas que burlaba y sobre monstruos marinos llamados calamares gigantes. El pingüino en cambio, no podía creer que al volar se podía ver al sol a lo lejos,que las nubes eran de algodón y que el viento cantaba al pasar.
Pasaron 8 días juntos y la golondrina estaba lista para volar al sur. El pingüino le dijo: No te vayas, quédate y aprende a nadar. Yo aprenderé a volar y haré dieta para que el viento me tome en sus brazos y me haga conocer las nubes junto a ti.
La golondrina apenada le dio un beso en el pico y comenzó a volar. El pingüino moviendo su ala, se despedía pensando: Te amo seguro volverás, mientras la golondrina llorando, pensaba: Estaremos tan lejos, tu en tu frió y yo en mi calor
jueves, 15 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario