Calipso era una ninfa hermosa, hija de Atlas, que amó a Odiseo. Las ninfas eras espíritus femeninos mágicos que eran demasiado bellas para ser alcanzadas por un mortal.
Mañana te veré y me como las uñas al saber que existes. Tus ojos claros y tu rostro de niña, cautivan mi alma. Quien no puede pensar en ti. No quiero besar tus labios, sería un sacrilegio ante tanta ternura. Debes ser alguien que conocí en el pasado o quizá fuiste mía en mi vida anterior. Solo siento que me haces soñar y que si bien nunca te tendré en mis brazos, me alegras el corazón y amo tu sonrisa en las mañanas.
Al verte entiendo las palabras de Homero cuando hablaba de la bella Calipso y me hace pensar como Odiseo pudo regresar con Penalope.
lunes, 12 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Si cada vez que nace algo por lo que luchar, nace al mismo tiempo la inspiración que mueve el espíritu, obteniendo una sonrisa al final de las letras...que suerte poder dominar la pluma.
ResponderEliminar