Alejandra visitaba a Jairo. El siempre fue una persona alegre que se reía con la vida. Hace algunos meses cambio mucho y la gente lo notaba. Ya no le gustaban las cosas que antes le apasionaban: política, tecnología y comida. Se había dejado la barba, y si bien sonreía a veces, sus ojos estaban apagados donde antes irradiaban fe. Hablaba poco y tratada de no opinar demasiado.
Alejandra toco la puerta y salió un hombre flaco con cabello rizado. Sonrió y le dijo: Pasa Ale. Alejandra no podía creerlo, simplemente no era el mismo hombre que había conocido, sorprendida le preguntó: Que te ha pasado? Este respondió: me ha vencido la vida! Alejandra le dio un fuerte abrazo y le dijo: hoy comenzaremos a buscar a la persona que esta dentro de ti, la esencia jamás se pierde. Jairo replicó: Cuando deja de doler y entramos en apatía, estamos un paso más cerca de la muerte.
martes, 27 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario