El 3 de mayo, entraste a mi habitación. La ropa se cayó, no había barreras. Los botones se abrían y los cierres se rendían. Pasión solo pasión y besos por todo tu cuerpo, la musica tus quejidos y las velas tus ojos. La ansiedad me mataba y quería estar dentro de ti, sentirte mía y ser una sola carne. Jalaba tu pelo y te arañaba la espalda, besaba tu pecho y te miraba fijamente. Intentaba regalarte mi alma y gritarte jamás te vayas.
Ahora no estás, pero recuerdo ese día con cariño. Hoy celebraré el 3 de mayo de una forma diferente, comeré nuestra comida favorita y me acabare el vino argentino solo. Habrá velas y tu foto me acompañara con una copa llena. No lo hare por nostalgia o dolor solo por celebrar que te amé y que ese día deje de tener sexo y comencé a hacer el amor.
domingo, 11 de abril de 2010
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