viernes, 9 de abril de 2010

Descaro.

Si bien era costumbre del reino de Sajonia nombrar al caballero defensor de la corona, en un concurso de valentía y honor, ese año el rey que se creía sabio, designo a un ex guardia de la torre que se había convertido en caballero con esfuerzo, pero que no tenía un corazón puro. El caballero se puso la armadura brillante de defensor y se puso a recorrer el reino.

Con el pretexto de luchar por el rey cometió muchos abusos, tomo el trigo de los campesinos, cobraba impuestos ilegales y cerraba cantinas para beneficiar a otras. Incluso se dice que tomó un carruaje del principado vecino pero que lo usaba para su familia ya que se sentía con derecho a hacerlo. Nombraba a caballeros a su antojo y estos agradecidos le juraban lealtad a el pero no al reino.

Los nobles comenzaron a pedir al Rey que lo destituya pero este no entendía que la justicia no esta en las apariencias de un hombre sino en el corazón del mismo. Al final los nobles llevaron a juicio al caballero defensor pero el rey presionó a los nobles con quitarles sus tierras. El Caballero salió libre, el rey satisfecho y los nobles fuereon silenciados por la amenaza de perder sus riquezas.

En una reunión de reinos, el rey sajón dijo: Mi reino es el más Justo!! a lo que una rata que también asistía al evento, dijo: a pesar que los hombres utilizan mi nombre para decir que alguien es sucio, ladrón y despreciable las palabras de este rey realmente son un desacaro.

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