Huelo tu cuello y acario tus pechos. Te beso en ese espacio hundido de tu espalda y muerdo tu cuerpo entero. Paso mis dedos entre tu cabello y dibujo mariposas en tus piernas. Tomo tus labios y los saboreo despacio. No quiero algo profundo, solo un tímido rose que abra mi apetito. Te aprieto fuerte, te clavo mi mirada y te acaricio toda.
Definitivamente, jamás podría ser vegetariano, hoy tengo ganas de comerte a besos.
martes, 27 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario