domingo, 11 de abril de 2010

Decir Adios.

Josh recordaba su despedida. El Aeropuerto Charles de Gaul en París, una mañana de primavera cuando aun había algo de nieve. Ella movía su mano, mientras el subía las escaleras del avión que los separaría por siempre. Promesas de volverse a ver y besos volados que llegaban al corazón, era lo que los unía ese día.

Pasaron los meses y las cosas cambiaban, ella lejana y el un poco loco. Ella llamo un día y le dijo: la distancia ha secado mi corazón y ya no te siento. El tomó 4 vuelos para verla 30 minutos y lo último que hizo fue dejar un escapulario que su madre le había reglado, una carta de amor y una rosa en su puerta. Fue a la estación de tren y regreso a su país.

Semanas más tarde el la llamaba desde una cabina telefonica y le decía: jamás dejaré de amarte. Años depués, aun ella le piensa mientras el aprendió a estar enamorado de otro corazón.

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