Te había visto antes. Había hasta conversado contigo pero nunca repare en la profundidad de tus ojos, como lo hice ayer. No son cafés sino del color del sol cuando toca la arena cerca del mar. Tus besos, tu cuerpo, tu! Acariciaron mi alma y dejaron que la tristeza se apague como una vela se apaga al ahogarse en si misma.
Hoy te pienso, y a pesar que estas lejos, aun siento el calor de tus manos en mi pecho. Mi corazón te pide y late a tu ritmo, te extraña y será tuyo por siempre entre sueños.
Que interesante es la vida, que siempre nos abre la oportunidad de enamorarnos y entregarnos por completo, aunque algunos amores, duren solo unas pocas horas.
domingo, 11 de abril de 2010
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