Se convoco a una reunión a todos los soldados desconocidos, con el fin de ver si su muerte había valido la pena. El Soldado Americano caído en Vietnam dijo: He venido desde Arlinton para decir que no debí morir, al final Vietnam y Estados Unidos hoy hacen comercio y son amigos. El soldado Francés agregó: yo tampoco debí morir, si bien toda Francia admira el gran arco, es mayor triunfo el arco de la Defenese donde se representa a la tecnología y no a la muerte. El Soldado Ecuatoriano acotó: Yo caí en la batalla de Pichincha para liberar a mi país y ahora me encuentro solo en la llamada cima de la libertad. Cada 24 de mayo se dan discursos que nunca se concretan por lo que protesto que mi muerte fue en vano.
Así fueron aumentando las quejas y nadie estaba conforme con su muerte. Un soldado japones abatido cuando la bomba cayó en Hiroshima dijo: Yo no tengo monumento, pero yo no morí en vano, mi pueblo ha entendido que el único medio de trascender es crecer en Paz.
jueves, 22 de abril de 2010
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