Noche de luna, espero la transformación. Hoy me convertiré de nuevo en un monstruo. La maldición continuará como cada mes. Aun no entendiendo como pude caer en esto. Es verdad lo que decía la vieja gitana: Aun el hombre puro de corazón puede ser consumido por la maldición. Me paro frente al espejo y miro como me convierto, mis ojos se hacen grandes, mis manos tiemblan, mi corazón se acelera y tengo mucha ira. Hoy saldré y caminaré por las calles de la ciudad. buscaré una nueva víctima con quien satisfacer mi apetito y dolor. Le morderé su cuello, le apretaré muy fuerte, le escucharé gritar y después quizá le regalaré un rosa.
Hoy me convertiré como todos los meses, quizá no me crezca pelo, ni los colmillos, pero hoy seré un hombre lobo. Es curioso que la maldición no sea porque me mordió una bestia sino porque tengo mi corazón roto.
domingo, 25 de abril de 2010
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