William estaba entusiasmado, su jefa le había presentado a Peter Cléber Windows un Economista que había ganado fama en televisión comentando sobre las finanzas y la economía en general. Si bien las posibilidades de ganar siendo parte de esa lista eran pocas, se sentía orgulloso de ayudar a que la lista se conforme y Peter sea candidato.
En la campaña, William no podía participar mucho. Las reuniones más eran eventos familiares que una mesa para participar y discutir ideas. Simplemente Peter era la estrella, su familia su corte y el resto pues apostadores a una tendencia. Paso el tiempo y Peter podía haber sido candidato a presidente. Si bien a William no le gustaba la poca participación Peter le parecía un hombre honesto, sensato e inteligente. Al final los apostadores de la tendencia le propusimos que sea candidato a presidente a lo que el de manera muy fría dijo: NO ME INTERESA.
Hoy tenemos un nuevo presidente y Peter aun se queja y habla de economía. No es el gran presidente y es más un charlatan que un político, pero porque Peter no hizo en el debido momento lo que debía y podía hacer? Quizá los grandes cambios necesitan hombres que tomen riesgos.
martes, 6 de abril de 2010
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